Diseño, Estrategia, Innovación, Marketing, Publicación, Talento

La victoria de las personas sobre las cosas

¿Qué es el diseño?
El diseño se ha relacionado sobre todo en el pasado con el de moda, o de interiores o el diseñador gráfico.
Todos somos diseñadores, todos tenemos la capacidad de crear, imaginar, de inventar, gracias a nuestra creatividad, gracias a nuestra imaginación.
Atendiendo a la profesión de diseñador, este es él que crea algo, pero actualmente ha de tenerse en cuenta más que en ningún otro momento a como lo que creamos, interactúa con el usuario. Es decir, el diseñador tiene la responsabilidad de imaginar los diferentes usos que va a hacer el usuario con lo que creamos, por lo tanto, nuestro diseño, debe ser diseñado por cada uno de esos usos.
El “buen diseño” debe no sólo tenerlo en cuenta, sino que debe estar diseñado para obtener la mejor “experiencia de usuario”. Con lo que nos encontramos con que el diseñador más que diseñador cosas, diseña experiencias, que dependen, no sólo del tipo de persona, sino del uso que le de esa persona en un preciso instante.
Además este “buen diseño” debe atender además de mejorar la relación de las personas con los productos y servicios, debe ser respetuoso con el medio ambiente y si es beneficioso mucho mejor. Por lo tanto, casi sin darnos cuenta, hemos desplazado el valor estético de las cosas, por su valor práctico, o mejor dicho como se “entienden” las cosas con las personas. Por ello el diseñador adquiere en la actualidad un rol mucho más importante que en ningún otro momento de nuestra historia.
Esto es lo que se denomina “user-centered-designed” . Sin duda un avance de las personas sobre las cosas. Además dado el tiempo en el que vivimos, donde las cosas escasean, o mejor dicho, los recursos para adquirirlas, es especialmente importanto por lo útil.
Este “buen diseño” dependiendo del contexto en el que nos movamos cambia de definición. Si hablamos de vender, como objetivo principal de las empresas, me da igual que sea una fabrica de zapatos, que una fundación, que lo que quiere es conseguir donativos, es decir, cuando hablamos de marketing, el diseñador, tiene que aplicar este “buen diseño” tanto como para definir el plan de marketing o comunicación, como para el diseño gráfico, web, editorial o cualquier otra herramienta de marketing, anuncios, newsletters, stand’s, siempre alineado este diseño con la estrategia corporativa de la empresa. Esto último merece la pena subrayarlo. Debe haber una estrategia que le de sentido al diseño.
Además estas herramientas son especialmente importantes, dado el cambio de paradigma del comportamiento de compra de los clientes, esto no es nuevo, pero si más radical que nunca, que las empresas no venden, sino que son los clientes los que compran. Esto quiero decir que el outbound marketing, o dicho de otra manera, todas aquellas acciones que nacen desde la empresa hacía la audiencia, como por ejemplo el email marketing, telemarketing, o un anuncio de televisión, todo aquel marketing, que no tiene el “permiso” del cliente, es poco menos que inútil. Y por el contrario el inbound marketing, aquel, que va desde el cliente hacía la empresa, web, redes sociales, posicionamiento en internet, podcast, videos … es el tipo de marketing que se convierte es una poderosa herramienta para que las empresas vendan, o mejor dicho, para que los clientes compren.
Si aplicamos el “buen diseño” al diseño web de una organización, debe atender a diferentes aspectos fundamentales para que cumplan su objetivo, además de estético, que cumpla su objetivo práctico: vender. Atendiendo a los diferentes usos que le de el usuario a este diseño web, o mejor dicho a los diferentes estados de maduración que tenga este usuario para la compra. Estos estados pueden ser dos, el usuario que está curioseando por internet, por lo tanto, no está maduro para la compra. Bajo este estado, tenemos que ofrecerle contenido, contenido de interés, que le entretenga y/o enseñe, para hacerle formar parte de nuestra empresa, “enganchándolo” a través de este contenido, hasta que este maduro para comprar, entonces sólo entonces le ofrecemos ofertas, promociones … etc. El gran error, es ofrecer un descuento a un cliente que no está preparado para la compra. Nos convertimos en inoportunos !!!
Además este diseño, debe ser perfectamente visible a través de un dispositivo móvil, tiene que ser un soporte rápido, intuitivo, manejable. No nos olvidemos, que tenemos que pensar en el modo que el usuario hace uso de nuestros diseños.
Estos parámetros son igual de válidos para el diseño gráfico, si habláramos del diseño de la marca de una empresa, que debe cumplir su objetivo de vender, como herramienta de marketing que ha de considerarse, a través de la transmisión de los atributos que hacen, o debieran hacer, diferente nuestra empresa a la de los demás, si pensamos en la diferenciación como estrategia corporativa. Por ello, las marcas, en la actualidad, atendiendo a este objetivo, son sencillas, son planas, manejables, se evitan cualquier elemento de distracción y la complejidad de uso en diferentes aplicaciones. Se limitan a informar de uno, dos o tres atributos como mucho.
Igual de válido es esta definición de “buen diseño” para el desarrollo de software, donde deben repetirse todos y cada uno de los parámetros que se han comentado anteriormente. Debe ser un software, que cumpla con su objetivo particular para el que fue concebido, pero siempre pensando en el usuario, y como ofrecerle la mejor experiencia posible.

Ricardo Pazos

Experto en Estrategia, Marketing y Comunicación. Speaker, Profesor y sobre todas las cosas ... Emprendedor. También experto en Marcas y enamorado de la Publicidad.<br /> CEO en Walterman, Fundador de la plataforma Huubing.com. Dirección de Ventas de Cadena SER del Grupo Prisa.<br /> Más de 200 Conferencias al año!

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